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Autores

Decenas de alumnos ofrecieron sus apuntes para compartirlos con sus compañeros.
Al principio yo me limitaba a supervisar que no hubiera errores. Luego me animé a incluir algunos textos aclaratorios. Por último confeccioné pequeños tratados sobre la base de las imágenes creadas por los alumnos.
El hecho de que los apuntes que ahora presento sean de determinados alumnos no significa que el trabajo de otros, que aquí no está reflejado, sea de menor calidad. Simplemente las circunstancias me llevaron de dedicarle más tiempo a revisar y completar determinados trabajos porque fue lo más oportuno en ese momento.
Los apuntes de Olga Hernández Jiménez y Zaida Tacoronte Hernández sirvieron prácticamente de libro de texto durante algunos años para la asignatura de armonía. Sin embargo estos apuntes tenían una intención más bien práctica, se adecuaban a unos objetivos realistas, y dejaban a un lado determinados aspectos de la técnica de la armonía que, aunque no exentos de importancia, no iba a ser posible abordarlos. 

Jade Vega Pueyo estudió clarinete y, acabado el bachillerato, decidió continuar sus estudios superiores en la facultad de medicina, como objetivo profesional.
En mi aula de armonía fue una alumna muy responsable y puso verdadera devoción en la elaboración de sus apuntes.
Partiendo de la aportación de Jade, yo me propuse escribir un tratado lo más completo posible, dentro de la orientación didáctica de la armonía en los planes de estudios del momento.

Tanausú Suárez Pisonero, ingeniero, estudió guitarra pero, acabado el grado profesional, optó por abordar el estudio de la composición en el nivel superior.
Tanausú revisó minuciosamente los apuntes de Jade, tanto el texto como las imágenes, y detectó decenas de erratas de todo tipo. A medida que él me informaba, yo corregía, y finalmente este pequeño tratado de armonía quedó como un trabajo bastante digno y presentable.

María Toledano Cabrera estudió violín, y llegó a concertino en la orquesta del conservatorio profesional. Sin embargo no quiso continuar con la música en sus proyectos profesionales, sino que, acabados los pasos previos, ingresó en una universidad de Boston para realizar estudios relacionados con el derecho y la economía.
Muy seria y responsable en las clases de armonía, realizaba apuntes impecables, por lo que decidí utilizarlos para escribir los tratados de los cursos de nivel medio (nivel 2) y superior (nivel 3).
En el nivel 3, otra compañera, Emma Ingrid Marting Morales, colaboró realizando unos apuntes muy atractivos sobre el contrapunto de las especies. En el conservatorio profesional no se aborda el estudio del contrapunto de una manera rigurosa, sino que sólo se realiza un acercamiento. Por eso no he incluido esos apuntes en esta página Web, porque no pueden ser una referencia fuera de la intención con la que fueron redactados.